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Beneficios
en la educación: |
El juego, en general, es fundamental en el proceso
de enseñanza-aprendizaje. Como sabemos,
a la hora de aprender, la base de la calidad se
basa en la utilidad práctica que se capta
del conocimiento. El juego nos permite acceder
al conocimiento de forma significativa, pues convierte
en relevantes, informaciones que serían
absurdas de otra manera.
La práctica ocasional de estos juegos
en forma de taller guiado por un equipo pedagógico
adecuado, en determinadas materias de la educación
secundaria como Geografía e Historia, sería
muy útil para memorizar, ya que por ejemplo,
no es lo mismo estudiar el funcionamiento del
gobierno del Imperio Romano que “practicar”
y “ser” un senador discutiendo la
política de invasión de las Galias
o el gobierno de las provincias. Y también
resulta mucho más ameno y fácil
de recordar el nombre de aquella cadena montañosa
cuando tienes que cruzarla para llegar a la capital.
Adentrándonos en la Educación
Secundaria, el uso continuo de cálculos
por averiguar el resultado de las acciones (las
tiradas de dado se modifican en muchas ocasiones
según varíe la metodología
de dichas acciones) puede ayudar a mejorar el
empleo del cálculo mental. Asimismo, cuando
se organizan los datos para resolver el entramado
de la partida, buscando información, tomando
notas, elaborando esquemas de actuación
y llevándolos a la práctica, favorecen
muchos de los procesos imprescindibles a la hora
de aprender.
Otra gran aportación de estos juegos
para beneficiar el desarrollo educativo, es la
grandísima promoción de la lectura
como medio lúdico y recreativo, lo que
a la larga favorece la creación de hábitos
que nos ayudarán a superar muchas de las
dificultades que surgen en los estudios como consecuencia
de una deficiente lectura comprensiva, por falta
de motivación.
Otro aspecto que ayuda a desarrollar los juegos
de rol es la gran riqueza expresiva. Con estos
juegos se desarrolla una gran riqueza de vocabulario,
otro de los grandes déficit que suele ser
origen del fracaso escolar.
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Aportación
a determinadas actitudes |
Al desarrollo de la empatía y la tolerancia:
mediante estos juegos se puede aprender a meterse
en la piel de “otro” y empezar a plantearnos
qué sienten los demás en situaciones
que pueden sernos ajenas en un principio.
A la socialización: el Juego de Rol fomenta
el apoyo mutuo y la relación en términos
de igualdad. No se trata de juegos competitivos
sino cooperativos.
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Aportación
para un buen estado de salud mental: |
Los psicólogos y los psiquiatras utilizan
técnicas de juegos de rol en algunas terapias.
Este tipo de juegos pueden ayudar a cambiar una
actitud o a corregir comportamientos indeseables
en los pacientes, a diferencia que para estos
casos, la situación está más
controlada y el profesional no introduce la aleatoriedad
de los dados.
Según Jennifer Wilkes de la organización
CAR-Pga (Comité para el Progreso de los
juegos de rol) tras unas investigaciones, para
encontrar si existe alguna correlación
entre jugar a estos juegos y determinadas patologías,
o efectos en la personalidad de los jugadores,
en ninguno de estos estudios se encontró
correlación alguna y llegaron a la conclusión
de que los jugadores son un grupo de población
completamente normal. Los resultados fueron los
siguientes:
Los juegos de rol de fantasía sirvieron
para ayudar a grupos de niños entre ocho
y nueve años socialmente inadaptados y
así desarrollasen habilidades de cooperación
mutua.
Tras pasar un test de personalidad en jugadores
habituales a este tipo de juegos, no se encontró
ninguna desviación de la personalidad,
con la posible excepción de un incremento
en el factor Q1 (inclinación a la experimentación,
liberal, librepensador)
Los resultados obtenidos de la investigación
sobre el valor de los juegos de rol de fantasía
como estrategia para desarrollar la escritura
creativa de los niños, demuestra un desarrollo
en alumnos de Primaria y Secundaria en la habilidad
de escritura, vocabulario y organización
de estructuras verbales. Incidentalmente se detecta
un incremento de la socialización por parte
de algunos estudiantes tímidos.
Se usaron cuestionarios y test de factores de
la personalidad para evaluar a jugadores y a no
jugadores, y no se encontraron diferencias, a
excepción de una puntuación significativamente
más alta entre los no jugadores de cierta
tendencia al “psicotismo” (que se
relaciona con la criminalidad). Sin embargo, este
rasgo no se puede medir con total fiabilidad y
su relación con el comportamiento criminal
no está confirmada, así que no se
puede extraer una conclusión acerca de
los posibles beneficios de los juegos de rol.
Los investigadores especulan que la persistente
imagen negativa sobre estos juegos proviene de
no haber oído nada sobre el juego aparte
de las noticias alarmistas de la prensa.
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